miércoles, 3 de abril de 2013

Mis noches







Mis noches son mucho más entretenidas que mis mañanas, no os confundáis mi vida me gusta, es sólo que, no se.......quizás le falte algo de movimiento, pero se compensa a la perfección con las noches.
Desde que tengo uso de razón tengo una actividad onírica digna de la vida más estimulante que hayáis visto en una película, esa que quieres que nunca termine, pues eso me pasa a mi con las noches o mejor dicho con los sueños y pesadillas.
Ayer a la hora de la siesta que puede ser cualquiera del día, mi hijo pequeño dormía y yo aproveché para ver un documental, el título era si mal no recuerdo, subsistir o supervivencia o algo parecido. Este abordaba un problema que se va a agravar si no hacemos algo al respecto, o eso decían en el documental, son los efectos que producen nuestros desechos de macrociudades al aire. Me gustó porque lo trataba con las posibles soluciones algunas muy interesantes, una de ellas me hizo recordar un sueño que tuve hace un tiempo.
En él, yo andaba por un sendero muy verde, al llegar a un cruce se veía a lo lejos un río muy grande con embarcaciones, todas eran bonitas estéticamente hablando y de un tamaño bastante reducido, tuve la certeza de que eso era una vía de comunicación entre ciudades como sí sustituyera a una autovía. Donde yo estaba situada no había ningún cartel que indicara el nombre del lugar, pero por la magia que tienen los sueños yo sabía que me encontraba a las puertas de mi ciudad, Málaga y lo más curioso es que también sabía en que año me encontraba, era el tres mil veinticinco, ¡qué cosas eh!
Estaba allí en medio de la nada preguntándome hacia donde ir y para qué y alguien me cogió la mano por mi derecha, a la vez que me decía; (acompáñame vas a ver donde os van a llevar los cambios que ahora están acometiéndose en la tierra, estos serán los resultados.)
El que me hablaba y llevaba de su mano hacia la ciudad era mi tío José Manuel, ya difunto que en paz descanse, al que echo muchísimo de menos, él, hizo de mi guía en este sueño tan esperanzador y me mostró los resultados de la grandeza del ser humano.
Los dos bajábamos una colina desde la que se divisaba perfectamente la bahía de Málaga, aunque la sensación era de ser mucho antes de que las ciudades existieran, sólo había vegetación por todas partes exceptuando algunos pequeños detalles, se mantenían tal cual eran en el s XXI, la alcazaba, la catedral y no recuerdo ninguno más.
Conforme nos acercábamos a lo que en su día fue el puerto, yo miraba hacia los lados para ver por donde podía estar la ciudad, al no ver nada le pregunte;
¿dónde está la ciudad, está vacía?
Él me dijo observa a tu alrededor, mira donde llevan esos pequeños caminos que se adentran a un lado y a otro. Yo me paré y me fijé en uno de los caminos, se adentraba hacia lo que parecía un pequeño bosque lleno de plantas, y fue cuando lo vi, eran casas. Formaban una gran masa verde de vegetación, al instante toda la ciudad cobró vida, había mucha agua y naturaleza, era muy bonito. Sentí como mi alegría iba abriendo mi pecho y me llenaba de felicidad, cuando me disponía a girar la cabeza para buscar a mi tío y preguntarle más cosas, un manotazo de mi hija pequeña me despertó diciendo; (¡tengo hambre mamá!)
Con la sensación de felicidad que aún llenaba mi alma, la cogí la llené de besos y me levanté a prepararle el desayuno.
Este sueño me tuvo un tiempo llena de esperanzas y creyendo firmemente que la evolución nunca para, va creciendo a veces más rápido y a veces más lentamente.
Yo quisiera que esa sensación me durase siempre pero soy humana y después del sueño llega la hora en que pones un telediario y después de escuchar todos los casos de corrupción, los de muertes de violencia de género, los de bandas de delincuentes etc...........miras al cielo y dices; si, todo eso del sueño está muy bien y te lo agradezco pero menuda mierda que tenemos ahora encima.

Os dejo unas fotos de lo que ahora se comienza a vislumbrar.